Para algunos expertos  «la habilidad clave» en el entorno del trabajo es la inteligencia emocional.

Los profesionistas actualmente se enfrentan al desafío de estar preparados para afrontar entornos de trabajo que cambian continuamente y que exigen más y mejores habilidades. La aparición continua de nuevos skills en el desarrollo profesional, las profesiones emergentes, los mercados cambiantes y la diversidad laboral, han desencadenado que las empresas demanden características o habilidades en los profesionales cada vez más esenciales.

Según un informe publicado por LinkedIn, en el entorno laboral cada vez se valoran más las competencias interpersonales.

Las habilidades blandas o soft skills llevan años de moda y cada día ganan más y más relevancia. En esta lista, destacan de manera especial la creatividad, la persuasión, la colaboración, la adaptabilidad y el manejo del tiempo; habilidades que tienen varios rasgos en común y que podemos resumir en la flexibilidad ante las circunstancias y la capacidad para responder a ellas. También podemos decir que todas entroncan en la llamada “inteligencia emocional”.

¿Que son las habilidades blandas?

Las habilidades blandas son los atributos personales, los rasgos de personalidad, las señales sociales inherentes y las habilidades de comunicación necesarias para el éxito en el trabajo. Las habilidades blandas caracterizan cómo una persona interactúa en sus relaciones con los demás.

En la mayoría de los trabajos, las habilidades técnicas por sí solas no son suficientes para ser realmente efectivas. Por ejemplo, un vendedor con un conocimiento inigualable de su producto y mercado tendrá poco éxito si no tiene las habilidades interpersonales necesarias para cerrar negocios y retener clientes. Un gerente de negocios debe ser capaz de escuchar a los empleados, tener buenas habilidades para hablar y poder pensar creativamente. Todas las carreras requieren al menos algunas habilidades blandas para que las habilidades duras sean valiosas.

Las habilidades blandas suelen ser más complejas de desarrollar, ya que tienen poco que ver con el conocimiento o la experiencia, pero están estrechamente vinculadas con el carácter de una persona. Se necesita un esfuerzo consciente, práctica continua y un compromiso de autodesarrollo para mejorar nuestras habilidades blandas.

Sin duda alguna las habilidades técnicas pueden parecer impresionantes en nuestro CV, pero las habilidades blandas son las que nos diferenciarán de los muchos candidatos que tienen una experiencia similar a la nuestra.

Las habilidades como escuchar, colaborar con otros, presentar ideas y comunicarse con los miembros del equipo son muy valoradas en el lugar de trabajo moderno. Fuertes habilidades blandas aseguran un ambiente de trabajo productivo, colaborativo y saludable, todos los atributos vitales para las organizaciones en un mundo cada vez más competitivo.

El mercado moderno ofrece a los consumidores un número ilimitado de opciones a través de tecnologías como Internet y teléfonos inteligentes. Para estos consumidores, la conveniencia y los bajos precios son fáciles de conseguir, por lo que el servicio al cliente a menudo es lo que influye en la elección de un servicio o empresa en particular. La capacidad de comunicarse de manera eficiente y efectiva con los clientes es, por lo tanto, un factor vital para el éxito de una organización.

La automatización y la inteligencia artificial resultarán en una mayor proporción de trabajos que dependen de habilidades blandas. Gracias a la tecnología, las tareas que requieren habilidades duras continúan disminuyendo, lo que hace que las habilidades blandas sean diferenciadores clave en el lugar de trabajo. En este interesante estudio de Deloitte Access Economics, predice que dos tercios de todos los trabajos en Australia dependerán de habilidades blandas para 2030. Esta tendencia inevitablemente se reflejará en todo el mundo.